No recuerdo algún lugar en santiago donde poder conocer una boa en vivo, ni tampoco donde poder ver tremenda variedad de insectos que habían en el ohiggins, incluso los primeros acuarios que pude apreciar en mi vida fueron en ese lugar, un pueblito que se con el tiempo se boto a la basura y hoy sin haberlo sabido antes se termina de demoler.
De niño vivía al lado del parque ohiggins y siempre disfrutaba de su pueblito, durante el día una variada muestra de naturaleza y durante la noche distintos locales que al ritmo de Pachuco y muchos mas nos hacían bailar, pero también observe con el tiempo como se dejo botado, malos accesos, nula seguridad por parte de carabineros y especialmente cero incentivo a ese espacio que fue recorrido por muchos personajes y que hoy se cierra para convertirlo en pasto, nada mas que pasto. El señor amenazar, gerente del parque, dice felizmente que convertirán eso en áreas verdes y concuerdo con que le faltan áreas verdes al principal parque de la comuna, pero al dirigirme a la elipse solo veo cemento y mas cemento, un lugar que en su gran mayoría solo se ocupa para la parada militar, me pregunto ¿Por qué no correr la parada militar a la alameda? Esto si en la última parada la gran mayoría de las personas presentes no pudieron verla por el poco espacio y las graderías instaladas que tapaban la visual del desfile, ¿es muy malo ver la parada pasar frente a la moneda? Incluso ensañarla lo más posible, incluso todo los automovilistas que no quieren verse obligados a pagar por un tag en la costanera tendría esta opción. Será un cambio muy drástico, será que no podremos convertir el parque ohiggins en un espacio no solo para la comunidad de stgo centro, ¿no se podrá tomar un ejemplo tan bueno como el parque Alberto hurtado? sino también para todo aquel que quiera hacer una asado, salir a un espacio publico, poder jugar libremente al fútbol con los hijos o solamente tirarse en un pasto verde el cual tanto escasea en nuestra capital cada vez mas gris, ¿será muy drástico, no estaremos preparados? A lo mejor simplemente el gobierno no quiere invertir en un espacio así y prefiere que sigamos metidos en un mall consumiendo, pero si esto queda solo en estas líneas tengo la certeza de que nunca nadie me quitara mis recuerdos de infancia donde recorrí un lindo parque, donde jugué, me divertí, soñé e incluso di mi primer beso, el mítico Cousiño, el cada vez menos parque, Ohiggins.
